Lucy despierta sobresaltada, aferrándose a la sensación de algo hermoso que se le escapa entre los dedos.
Durante un instante no sabe dónde está. La habitación está bañada por una luz tenue, y la realidad regresa despacio, como una ola que la arrastra sin piedad.
El corazón le late rápido. En el sueño, todo había sido perfecto: Poppy riendo, Sawyer sonriendo sin dolor, los gemelos jugando en el suelo, ella sintiéndose ligera, completa.
Pero al abrir los ojos, la perfección se disuelve, y el