Lucy sostiene a Poppy en brazos mientras camina por el pasillo hacia la habitación de Sawyer.
Cada paso está cargado de una mezcla de miedo, esperanza y agotamiento; el corazón le late con fuerza, golpeando su pecho como si quisiera escapar.
La niña entre sus brazos es un ancla, un pedazo de realidad que la mantiene firme mientras cada pensamiento oscuro y cada recuerdo del accidente intentan arrastrarla.
Poppy, con los ojos grandes y brillantes, observa a su alrededor con cautela, y luego s