Lucy se movía entre los invitados con paso ligero, intentando que nadie notara lo nerviosa que estaba.
Había visto a Aspen acercarse a Sawyer, y el instinto le dijo que aquello no iba a ser una simple charla de cortesía.
Cuando se encontró lo suficientemente cerca, se ocultó detrás de una de las enormes columnas de mármol que sostenían el techo del salón principal.
Desde allí, podía verlos sin ser vista.
El corazón le golpeaba fuerte contra el pecho mientras contenía la respiración, escuchan