La voz de Sky retumbó entre los invitados, cargada de espanto.
—¡Ayuda! ¡Mi papá se está ahogando!
Lucy no dudó ni un segundo. Su entrenamiento, sus instintos como doctora, se activaron al instante.
Salió corriendo hacia donde provenía el grito, con Sawyer pisándole los talones.
En el suelo, rodeado por un círculo de gente paralizada, estaba el inversor con el que Sawyer había discutido apenas minutos antes.
El padre de Sky. Tenía el rostro rojo, los ojos desorbitados, y se llevaba las manos