Tiempo después...
Un buen día, Oliver se encontraba en su oficina intentando trabajar; cuando de pronto recibió una llamada del detective que había contratado. Al ver qué sus esfuerzos por dar con ellos eran inútiles, decidió optar por contratar a un experto para que diera con su paradero. Creyó que de ese modo sería más fácil y rápido volver a verlos; por desgracia se había equivocado, pues el tiempo pasaba y no lograba encontrarlos.
Aunque debía reconocer que había tenido más avances que él;