En esos momentos, Oliver estaba al otro lado de la calle; atento ante la inminente llegada de Emma. Había repasado mil veces en su mente lo que aria cuando volviera a verla y aun así estaba tan nervioso por encontrarla que temía olvidar algo.
En ese momento, vio como un taxi se detenía ante la puerta del hospital y de la cajuela de este bajaban una silla de ruedas, para luego hacer lo propio con Emma. Ella traía consigo al bebé en una cangurera, la cual le hacía permanecer contra su pecho y es