Capítulo 33: La Última Cena en el Olimpo
El aire en el ático de la Torre Blackwood había cambiado. Ya no olía a los restos del perfume de Camila ni al almizcle de la pasión de la noche anterior. Ahora, el ambiente estaba impregnado de un aroma más estéril: el olor del metal pulido, del ozono de los sistemas de seguridad al máximo rendimiento y de la lavanda fría del servicio de catering que preparaba la mesa para tres.
Alexander Blackwood observaba su reflejo en el ventanal. Llevaba un traje de