La noticia de la destitución de Alexander Blackwood como CEO de Blackwood Sterling fue un terremoto que sacudió los cimientos de Wall Street y de la alta sociedad internacional. En cuestión de horas, la historia dominaba los titulares: El Magnate Caído: Blackwood Destituido por Conflicto Ético con su Terapeuta Prometida.
El golpe mediático fue brutal, pero tuvo un efecto inesperado. El establishment corporativo celebró la caída del "genio errático", pero las redes sociales y la opinión pública