—¿Donde está samuel? —les pregunté.
Jonathan se me acercó, pero yo le puse una mano y lo detuve. Volví a repetir, más insistente.
—Mi hermano, ¿donde está?
Jonathan volvió la vista hacía Demetri, pero este solo negó. Entonces volvió a verme, su expresión nerviosa, que buscaba en vano tranquilizarme, solo tuvo el efecto contrario.
—Sue...
—Llevame con mi hermano —fui tajante.
Sin embargo, Jonathan continuó negándose.
—Sería riesgoso que salieras de aquí...
—¡Quiero verlo! —estallé alejándome de