CAPÍTULO 69 — El día que pensamos que era para siempre
Era el día de su boda, y aunque no habría flores, ni iglesia, ni música, ni una fiesta llena de invitados, en su corazón latía la certeza de que ese era el comienzo de algo grande, de algo que se sentía eterno.
Sobre la cama, reposaba cuidadosamente el vestido blanco que había cosido con sus propias manos. Había tardado varias semanas en terminarlo, robándole horas al estudio y al descanso. Su amiga Fátima la había ayudado con los últimos r