CAPÍTULO 47 — Isabella y sus dos maridos
El camino hacia la oficina se le hizo eterno. Isabella conducía con las manos tensas sobre el volante, mirando la calle sin verla. Todo lo que había intentado enterrar durante años, todos los recuerdos que había querido borrar, se habían despertado de golpe después de ver nuevamente a Alex en su casa.
Esa sonrisa, esa manera de observarla con calma, ese tono de voz.
Era Alejandro. Hace tiempo que no le quedaban dudas.
Aunque él ahora no lo recordara, aun