Dueles (2da. Parte)
El mismo día
Londres
Matthew
Como fiscal, mi rutina es clara: reviso evidencia, leo informes, reúno pruebas, escucho testimonios… y elimino basura de las calles. No hay espacio para la piedad. Solo el deseo feroz de justicia. Porque cuando estoy frente a un criminal, no veo una cara, ni una historia… veo el daño. La destrucción que dejaron a su paso.
Sin embargo, por primera vez, mi juicio estuvo contaminado. Borroso. Inestable. No podía ser objetivo. No podía pensar con frialdad. ¿Cómo hacerlo