Un tiempo después
Londres
Rachel
Dicen que el amor verdadero no siempre se siente como en las películas. Que no hay música de fondo, ni frases perfectas, ni finales con fuegos artificiales… y puede que tengan razón. Pero desde que Matthew llegó a mi vida, hay una melodía silenciosa que nunca ha dejado de sonar. Una música que no se escucha con los oídos, sino con el alma. Y no, no fue perfecto. Nunca lo fue.
Vivimos años de todo tipo. Años hermosos, intensos… años difíciles también.
Construimo