Dueles (3era. Parte)
Al día siguiente
Londres
Rachel
Dicen que hay una delgada línea entre la confianza y la estupidez… pero nadie te enseña a identificarla hasta que la cruzas. Lo complicado no es confiar, lo complicado es no saber cuándo retroceder, cuándo avanzar, cuándo mandar todo al carajo. Porque, seamos honestos, en esta vida rara vez hay certezas. Nos movemos a tientas, como ciegos con el alma rota, siguiendo instintos que a veces solo nos conducen al desastre.
Y yo, como idiota, seguí al único instinto que