Nora, por su parte, pareció disfrutar del intercambio silencioso, observando a ambas mujeres con una mirada que parecía saber más de lo que estaba pasando
Nora tamborileó sus dedos sobre la mesa, su sonrisa ampliándose mientras observaba el ambiente cargado entre Lysandra y Asteria. Había una chispa de diversión en sus ojos, como si estuviera disfrutando de un espectáculo al que nadie más tenía acceso y quería ser participé. Finalmente, se inclinó hacia Lysandra, dejando que su voz cortara el