Mundo ficciónIniciar sesiónAntonella Bianchi, una brillante joven de veintidós años, es vendida por su propio padre para saldar una deuda con el despiadado mafioso Dante Ferraro. Ella, decidida a no convertirse en la esposa de un monstruo, escapa de casa, pero termina atrapada en una violenta balacera donde conoce a Santos Moretti, el mayor enemigo de Dante. Quien al ver su despedida desesperación y viendo la oportunidad perfecta para golpear a su rival, Santos decide proteger a la mujer que estaba destinada a pertenecer a otro. Lo que comienza como un acto de conveniencia desata una guerra entre dos imperios mafiosos, donde la traición, el poder y un amor tan peligroso como prohibido cambiarán sus destinos para siempre.
Leer másPrólogo
Antonella Bianchi siempre creyó que el peor enemigo podía esconderse dentro de su propia familia, con su propia sangre. A sus veintidós años, brillante con los números y capaz de resolver complejas operaciones financieras en minutos, jamás imaginó que su inteligencia no tendría ningún valor para el hombre que debía protegerla. Ese que se suponía debía dar la vida por ella ¡Su padre!
Quien acorralado por una enorme deuda financiera con la mafia, decide pagarla entregando a su propia hija como si fuera una mercancía al hombre más despiadado de la historia. El destinatario de aquel macabro trato es Dante Ferraro, uno de los capos más peligrosos de Italia, un hombre cuya sola presencia inspira terror en muchos y del que circulan historias imposibles de confirmar, pero demasiado sangrientas para ignorarlas. Él al verla se quedó hipnotizado por su belleza y obsesionado con tenerla, hará todo lo posible porque así sea.
Sin embargo, Antonella se niega rotundamente a convertirse en la esposa de un monstruo. De esa manera la misma noche minutos antes de la boda, arreglada, escapa de su hogar sin un destino claro, perseguida por los hombres de Dante. No obstante, el azar del destino la arroja al centro de una violenta balacera entre dos organizaciones mafiosas rivales. En ese momento cuando las balas dejan de silbar, la joven termina de rodillas frente al hombre más peligroso del lugar; Santos Moretti.
Frío como el hielo, calculador sin compasión y conocido como el rey invisible de la mafia italiana, Santos lleva años librando una guerra silenciosa contra Dante Ferraro, una venganza por honor que no lo deja descansar. Nadie se atreve a desafiarlo, tampoco conocen su verdadera personalidad... y quienes lo hacen rara vez viven para contarlo.
Desesperada en medio de aquel gran caos, Antonella le suplica de rodillas que la salve de aquel cruel destino. De esa manera, lo que comienza como un simple acto de conveniencia se convierte en una declaración de guerra a muerte cuando Santos descubre quién es realmente la mujer que pide su ayuda. Ella es la mujer destinada a convertirse en la esposa de su peor enemigo, pero ahora está bajo su protección y Santos Moretti no entrega lo que considera suyo.
Mientras Dante exige que le devuelvan a su prometida a la fuerza y amenaza con incendiar media Italia para recuperarla, Antonella descubre que el mundo de la mafia está construido sobre traiciones infinitas, secretos familiares sin revelar y alianzas selladas con sangre.
Sin embargo, ella también descubre algo mucho más peligroso que la sangre derramada, descubre que el hombre que la salvó puede ser incluso más temible que aquel del que huyó y que, detrás de la frialdad de Santos Moretti, existe una oscuridad capaz de consumirlos a ambos... o de convertirlos en la pareja más poderosa que la mafia haya conocido jamás. Porque, en un mundo donde el amor vale menos que una bala perdida, enamorarse del enemigo puede costar más que la vida.
Nota: Actualizaciones diarias y constantes para todos ustedes
Capítulo 4: La Novia FugitivaLa oscuridad era absoluta.Antonella había perdido la noción del tiempo desde que aquellos hombres la capturaron. Después de que Dante Ferraro la obligara a permanecer en la camioneta, alguien le cubrió la cabeza con una tela negra que le impidió ver el camino. Solo recordaba el sonido del motor del auto y varias puertas abriéndose y cerrándose junto a unas manos que la empujaron hasta una habitación.Después... no hubo nada. No había ventanas, no había reloj y no había voces. Solo una vieja colchoneta sobre el suelo de cemento y una bombilla apagada que colgaba del techo. Antonella permanecía sentada abrazando sus piernas, ya que no sabía si habían pasado horas o un día entero desde que estaba ahí.El miedo comenzaba a mezclarse con el cansancio. Pensó en su madre. En la fotografía que aún seguía escondida entre su ropa y pensó también en su padre, pero no sentía tristeza por él. Solo una profunda decepción porque la había vendido como si jamás hubiera s
Capítulo 3: El juramento de Santos MorettiLas afueras de Milán despertaban envueltas en una neblina espesa que cubría los viñedos y los bosques como un manto gris. A varios kilómetros de la ciudad, protegida por altos muros de piedra, cámaras de vigilancia y hombres armados, se alzaba la residencia de los Moretti.No era una mansión ostentosa, aquella era una verdadera fortaleza y nadie llegaba hasta allí por casualidad. Quien cruzaba aquellas puertas sin invitación, rara vez volvía a salir conservando su vida.En el centro de la propiedad, un amplio despacho permanecía en absoluto silencio y sentado detrás de un escritorio de nogal oscuro, Santos Moretti observaba un enorme mapa extendido frente a él. Sobre la mesa había fotografías, documentos y varias rutas de mercancía marcadas con tinta roja. Sus ojos recorrían cada detalle con la paciencia de un cazador y no dejaba nada al azar.Él vestía un traje negro perfectamente ajustado, sin una sola arruga. El reloj plateado que llevaba
Capítulo 2: La HuidaEl silencio dentro del cobertizo era insoportable. Antonella permanecía sentada sobre el suelo de tierra, con las rodillas pegadas al pecho y el rostro escondido entre los brazos. Había llorado tanto que las lágrimas ya no salían con la misma facilidad. Sus ojos ardían y la garganta le dolía de tanto suplicar a un hombre que jamás la había amado.Del otro lado de la puerta solo se escuchaba el viento. Su padre ni siquiera había vuelto para comprobar si seguía allí o si le había pasado algo. Aquello solo le confirmó una dolorosa verdad, él no iba a arrepentirse, hasta que de pronto recordó las últimas palabras que él había pronunciado."Vendrán por ti..."El corazón volvió a acelerársele. Si aquellas personas desconocidas regresaban, ya no tendría ninguna oportunidad.Con calma respiró hondo varias veces. No... no podía quedarse esperando aunque toda su vida hubiera vivido obedeciendo, esta vez no lo haría. Así que se levantó lentamente mientras limpiaba sus última
Capítulo 1: VendidaFlorencia, Italia El sonido de una calculadora era el único capaz de tranquilizar los días de Antonella Bianchi, mientras que el resto de las personas veía columnas interminables de números, impuestos y facturas imposibles de entender, ella encontraba orden. Cada cifra tenía un lugar específico, cada error podía corregirse y toda cuenta, por complicada que pareciera, siempre terminaba teniendo una solución.Ojalá la vida funcionara igual para todas las cosas, pero en realidad, todo estaba muy lejos de ser tan fácil.— ¿Ya terminaste el balance mensual? — preguntó el señor Ricci desde el otro extremo del pequeño almacén.Al escucharlo Antonella levantó la vista de la computadora y sonrió con la dulzura que siempre la caracterizaba para tratar a las personas.— Hace diez minutos todo está listo — dijo y el hombre abrió los ojos con sorpresa.— ¿Diez minutos? ¿Has terminado en diez minutos? — pregunto sorprendido — A mí me habría tomado toda la tarde hacer solo la mi
Último capítulo