Al día siguiente.
El cielo estaba cubierto de nubes grises. Anahí apretaba con fuerza la pequeña mano de Freddy mientras caminaban hacia la clínica.
El niño, iba en silencio, pegado a su madre. Había algo en el ambiente, una tensión que incluso él, tan pequeño, podía sentir.
Al llegar, encontró a Edilene esperándola con una expresión de falsa cordialidad. A su lado estaba Azucena Morgan, sentada con el rostro tenso, como una estatua de mármol.
Elliot jugaba con un carrito en la sala de espera, a