—¡Aléjate de él! ¡No eres más que una esposa infiel!
Era Tessa. Su voz venenosa retumbó como un trueno entre ellos.
Alexis dio un paso atrás.
Y entonces, la pequeña voz de la verdad emergió.
—Tío… tía mala le dijo a Melody que se lastimara… para que tú la perdonaras. Yo la escuché —confesó la sobrina, mirando a Alexis con ojos llenos de inocencia.
El rostro de Alexis cambió por completo. La furia lo invadió. Giró hacia Sienna y la sujetó del brazo con una fuerza que hizo que ella soltara un grit