Un año después.
El amanecer caía suave sobre el bosque, pintando de dorado las hojas que se mecían con el viento.
En la casa del lago, el aire olía a flores recién cortadas, a madera húmeda, a recuerdos.
Era un día especial. Sin que Alexis y Sienna lo supieran, sus hijos habían preparado una celebración secreta: el aniversario de boda número treinta de sus padres.
Enzo y Melody habían organizado todo junto con sus parejas.
En el jardín se alzaban guirnaldas de luces que colgaban de los árboles