—¡¿Cómo puedes ser tan cruel?! —gritó con la voz quebrada, llena de furia, pero también de amor roto.
En ese instante, como si el universo se burlara de ellos, las niñas comenzaron a pelear de nuevo por el peluche.
Melody tiró con fuerza del señor Pink y salió corriendo, con Nelly pisándole los talones, gritando.
—¡Melody, devuélvemelo!
—¡Es mío!
—¡Sienna! —intervino Tessa, su voz tan venenosa como siempre—. ¿Y tú quién eres para levantarle la mano a Alexis? ¡Lárgate con tu bastarda! ¡Corre tras