Sienna logró que Gustavo se alejara, aunque su respiración seguía temblorosa y el corazón golpeaba en su pecho como un tambor de guerra.
La habitación del hospital parecía más estrecho, como si las paredes se cerraran sobre ella, atrapándola en un recuerdo de miedos y heridas viejas.
Y entonces, al ver a Alexis entrar por la puerta, un estremecimiento recorrió todo su cuerpo. Su primera reacción no fue alivio, sino miedo.
¿Acaso él pensaría de nuevo lo peor de ella? ¿Acaso dudaba todavía, como l