Capítulo: Justicia luego del infierno.
—¡¿Melody?! —exclamó Orla, su voz se quebró como un cristal al caer.
El corazón le latía con tanta fuerza que sintió que iba a desgarrarle el pecho.
De pronto, Félix apareció corriendo desde el jardín, con el rostro angustiado, cuidaba demasiado de su esposa.
—Yo iré por mi sobrina, amor —dijo para que ella no se esforzara mucho y pudiera seguir en lo suyo.
Orla asintió, aunque sus manos se apuraron levantando las rosas y poniéndolas en una canasta.
Félix buscaba a la niña por el jardín, vio al