Alexis respondió a ese beso con pasión, con una dulzura que se mezclaba con la desesperación de quien cree que ha encontrado de nuevo lo que estuvo a punto de perder.
La tomó con fuerza, pero también con ternura, alzándola a horcajadas sobre su cuerpo, incapaz de contener el deseo que lo consumía.
Era amor, locura, necesidad. No pensaba en nada más, no había mundo fuera de ellos dos.
Sienna sintió aquellos labios recorriendo los suyos, primero con un ansia casi salvaje, luego con una cadencia a