CAPÍTULO 26
La sombra se revelaPasaron tres días. Tres días en los que el paraíso de Alexander y Samantha se convirtió en una jaula llena de ansiedad. Samantha se debilitaba por momentos. Los mareos eran más frecuentes y el calambre que sintió una vez había regresado como un eco doloroso y esporádico. Apenas comía se sentía mal y una palidez casi fantasmal se había instalado en su rostro. Alexander canceló todas sus reuniones. No se apartaba de su lado, su impotencia se convertía en una furia fría y controlada.Había llamado a dos especialistas más. Ambos repitieron el mismo diagnóstico: embarazo gemelar de alto riesgo, pero sin una causa patológica evidente. Los análisis de sangre no mostraban nada anómalo.—No tiene sentido —le espetó Alexander a su jefe de seguridad, un exmilitar llamado Marcus, en la biblioteca de la mansión—. Ella estaba perfectamente sana. Fuerte. Y en menos de una semana, se está consumiendo ante mis ojos