Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTULO 37
La Tormenta imperfectaEl pasillo hacia la UCIN se convirtió en un túnel borroso. Los rostros preocupados de las enfermeras, el olor a antiséptico, los pitidos distantes de otras máquinas… todo se desvaneció en un ruido blanco de fondo.El único sonido real era el martilleo de su propio corazón contra sus costillas. Empujó la puerta de la unidad y la escena que lo recibió le heló la sangre.Un equipo de cuatro personas rodeaba la incubadora






