El auto avanzaba silencioso por la avenida iluminada tenuemente. Isabella mantenía el ramo de flores sobre sus rodillas, distraída con las luces de la ciudad que pasaban como destellos. Fernando no apartaba la vista del camino, pero en su rostro se dibujaba una seriedad distinta, como si ya supiera la pregunta que venía.
—Isabella… ¿segura que quieres saber lo que pasó entre Marcos y yo? —preguntó de pronto, con un tono grave, casi advertencia.
Ella giró el rostro hacia él, sorprendida por el c