Los meses habían pasado volando y la vida en la mansión D’Alessio se sentía plena, tranquila y llena de expectativas. Isabella estaba en el noveno mes de su embarazo, con la panza grande y redonda que evidenciaba los meses de amor y cuidado que habían transcurrido desde que ella y Marcos habían recibido la feliz noticia. La emoción de no saber si sería niño o niña la mantenía expectante, y había decidido guardar la sorpresa hasta el último momento. Cada movimiento, cada patadita del bebé, le re