Justo cuando pensé que el mundo me sonreía.
Estaba bailando con Mathias, riendo, sintiendo que por fin me liberaba un poco de todo, cuando lo sentí. Esa sensación en la espalda. Ese escalofrío helado que solo aparece cuando sabes que algo —o alguien— está a punto de romper tu burbuja.
Me detuve. Sin razón aparente, solo paré. Giré la cabeza… y ahí estaba.
Fabián Ariztizábal.
Bajando con furia de una zona VIP, abriéndose paso entre la multitud como un huracán de rabia. Su mirada me atravesó. No