Capítulo 60 – El Perdón Bajo la Luna
El mar murmuraba en voz baja, como si las olas, al romper suavemente en la orilla, guardaran un secreto que solo la noche podía entender. La arena, todavía tibia por el sol que se había ocultado, acariciaba los pies desnudos de Nayara con una calidez que contrastaba con el frío de su corazón. Y la Luna, suspendida en lo alto del cielo, parecía haber descendido un poco más cerca, como si quisiera presenciar ese instante que tenía el poder de cambiarlo todo.