Mundo ficciónIniciar sesiónEl matrimonio es una unión consensuada entre dos personas que tiene como base, fundamentalmente, la confianza, el respeto y el amor. ¿Qué ocurre cuando los cónyuges son incapaces de lidiar con las diferentes situaciones que se presenta en su vida diaria? La Doctora Nicole Jonson será el ángel de tu relación, te enseñará a poner a prueba tu capacidad de tolerancia, tus límites y particularmente tus sentimientos.
Leer más- Soy hombre - dijo - y su actitud provocativa rompió las pocas barreras que tenía. Lo miré con desconcierto, casi con asco. Era tan básica su conducta y tan irracional que solo pude esbozar una mueca que no lograba esconder la repugnancia que me daban sus palabras. Miré a la jovencita con lástima. Su inocencia la había llevado a entregar su corazón a un hombre que no merecía la más mínima gota de consideración. - Yo... era tan ingenua - logró decir a modo de justificación y con una mirada de culpa y desesperanza que logró conmoverme - es mi culpa - agregó tratando de convencer - No debí enredarme con él, fui en contra de mi familia y de la lógica en estos casos y ahora estoy pagando un alto precio por ello, pensé que se había enamorado y que viviríamos una historia de cuentos de hadas, pero fue un infierno, maltratos y humillaciones fue lo único que encontré. - Nunca te prometí nada - se apresuró a decir él- yo no quiero cambiar, me siento bien así. Nunca te vi como mi sobrina si
Aquella mañana comenzó como cualquier otra, con la misma rutina, las mismas palabras y las mismas acciones. Besé a mi chico antes de levantarme de la cama. Él aún dormía, porque la jornada anterior había sido intensa en el hospital y mis labios apenas rozaron su piel para cuidar su merecido descanso. Descalza me dirigí hacia el balcón, contemplando por el enorme ventanal sin cortinas el naciente día, que prometía un cielo despejado y un clima veraniego, respiré hondo y me dispuse a comenzar mi faena diaria. - Buenos días - saludó Isabel al verme entrar al consultorio - ¿ Cómo amaneció? Cada mañana agradecía la sonrisa que alegraba el día. Era una persona admirable que siempre mostraba el lado positivo y optimista de la vida. - Estoy bien, Isabel - respondí amable - anoche descansé y hoy me siento con energías renovadas. - Pues va a necesitar de toda su paciencia y conocimiento para lidiar con los pacientes que ya la están esperando en el saloncito - expresó en tono bajo y algo mi
- Buenos días - dije mirando a las dos mujeres que tenía frente a mí, por un momento, me pareció ver a mi hermana pequeña, ya había visto esa imagen desolada en ella y no pude evitar percibir la ironía de la vida - soy la doctora Nicole Jonson, psicóloga, sexóloga, especialista en terapias de pareja. Mientras repetía el discurso que ya sabía al dedillo, las detallaba con la mirada. La diferencia entre ambas era notoria. La más joven mostraba exasperación, enojo y pánico en sus ojos, pero la otra era símbolo de arrogancia, seguridad y prepotencia. - Para ayudarlas demando - expresé después de minutos de silencio - que sean sinceras y hablen sin reservas. ¿ Por qué necesitan de ayuda especializada para resolver los problemas que aquejan a su relación ? La jovencita, moviéndose incómoda en el asiento, intentó comenzar a hablar, pero la pareja, enseñando un sentido de pertenencia fuerte, extraño y rayando en abusivo, con las manos, realizó un gesto que paralizó a la muchacha, frustr
Carlos asintió ante mis palabras, sabiendo que, ante una decisión tomada, no existían sacrificios con resultados positivos. - No puedo dejar solo a mi hijo, es un niño traumado por la pérdida de su madre, que era su sostén y no puedo fallarle. - ¿Aunque te cueste el matrimonio? - preguntó decepcionada, pero no arrepentida. No había amor en esa relación, al menos no en ella y eso me frustraba, porque la base fundamental de una relación consensuada era precisamente el amor, pero, su pregunta, no era simplemente una exigencia que trasmitía un rechazo hacia el pequeño, sino una demanda, reclamando un control que se había perdido. - Marlene - llamé con firmeza - ¿Qué es lo que más amas de tu esposo? Durante algunos minutos el silencio incómodo invadió la habitación, permitiéndome corroborar la idea de su frialdad, luego de pensarlo, respondió con aplomo, pero midiendo sus palabras. - Es un buen hombre, con él tengo estabilidad. ¿Estabilidad ? Era evidente, no se trataba de la preoc
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