Llego a la casa con una sensación de zozobra que, por momentos, se mezcla con rabia contenida y desencanto. Saúl debe estar esperándome, pienso, porque mi postura fue firme con respecto a la conversación que debíamos tener. No esperaré hasta la noche, le dije. Quiero certezas, no dudas, ni inseguridades. Subo los escalones hasta la habitación y, allí, recostado en la cama, con evidente preocupación, puedo captarlo. Al verme se incorpora con cautela y… ¿culpabilidad?
- ¿Qué pasa Nicole?
Lo i