Radiel suspiró aliviado ante mis palabras. Podía apreciar por su comportamiento su necesidad de aceptación, pero Víctor mostraba un cansancio que sin dudas había afectado su capacidad de tolerancia.
- Ese es precisamente el problema doctora - dijo - está tan enfocado en la aceptación de su familia que no es capaz de mirar a su alrededor.
Comprendí que se sentía descuidado, que ya no estaba dispuesto a aceptar los términos medios que solo acaban con la paz mental.
- ¿Ya no quieres promesas? -