••Narra Vittoria••
Las manos jamás me habían sudado tanto como en este momento. Pasear por un parque era algo hermoso, relajante, en especial cuando en el pasado no me podía permitir andar por uno, porque era el punto perfecto para ser el blanco de francotiradores. Yo era el nervio débil de mi hermano y eso muchos lo sabían e intentarían sacar ventajas al respecto, haciéndome daño para lastimarlo a él. Pero las cosas han cambiado… Yo he cambiado.
Antes estaba conforme con vivir encerrada en la