La sangre me hirvió, burbujeando en mis venas.
—¿Silvia Moretti? —Moví mi cuello, causando que el hueso sonará, liberando tensión—. ¿La mujer que me drogó? ¿La que intentó matar a mi… a la traidora que tenemos encerrada? ¿Esa Silvia Moretti?
Entre todas las arpías nombró a la más rastrera.
—Es la hija de Giovanni Moretti —Insistió Ottavio, con el ceño fruncido, desafiante—. La única candidata que puede ofrecer una alianza real. Los otros capitanes están de acuerdo. Un heredero, Don. Necesitamos