••Narra Evangeline••
Los siguientes días, por suerte, han sido tranquilos. Aunque principalmente se debe a que no he salido mucho de la habitación. Evito los desayunos en el comedor y me disperso en otras zonas de la mansión. Almuerzo en cualquier lugar apartado con Vittoria y ceno en mi recámara. Decir que nos estamos evitando es poco.
Por mi parte, ni lo miro y algo me dice que él tampoco me mira a mí. Enzo se ha estado encargando de mi entrenamiento diaria, el cual sigue sin involucrarme sob