No, no, no. Entre todas las personas, entre todas las posibilidades, ¿por qué justo él? ¿Era tan difícil darme unos minutos para poder escapar?
Él se adentro en el gimnasio y yo me hice a un lado en el momento que su perfume me golpeó. Si él de Enzo me afectó, este casi me hace caer de rodillas. Era su olor. Varonil, amaderado y… él. Sencillamente era él.
Me llevé la mano a la boca y la nariz, cubriéndola. Esperando que estar lejos de ese olor me ayudara aliviar lo que estaba sintiendo, pero