••Narra Vittoria••
No podía creer que estuviera haciendo esto, que estuviera en dicha situación.
La mano me temblaba al cerrarla en un puño, mis nudillos palideciendo al tocar la puerta de madera fina. El corazón me latía a un ritmo acelerado, fuerte y desbocado, al punto que creí que sufriría un infarto.
—Esto debería estar en el top mundial de las situaciones más vergonzosas de la vida —murmuré para mí misma, liberando la tensión que abrumaba mi pecho.
Cuando la puerta se abrió, mi cor