LÍA
La luz del sol me dio de lleno en la cara y mi cráneo latía como si hubiera hecho un pacto con el diablo y ahora me estuviera cobrando con tambores de guerra. Sentía que me iba a explotar en cualquier momento.
Parecía que el astro rey me pegaba en la cara con una violencia pasiva-agresiva, algo así como diciendo, despierta, estúpida y mira lo que has hecho. Intenté girarme, pero un tirón en la espalda me hizo soltar un gemido.
¿Dónde mierda estoy? Mi cama era más incómoda que esto ¿Qué habí