LÍA
El murmullo de voces, las cámaras, los pasos apresurados de los policías llevándose a John, todo parecía desdibujarse en un eco lejano. Era como si el mundo siguiera girando a mi alrededor, pero yo estuviera suspendida en un instante que no pertenecía al tiempo.
Había escapado de mi casa huyendo de un compromiso con un criminal. Había deseado noche tras noche, con el miedo en las venas y el hambre mi panza, que este día se hiciera realidad. Mi pecho subía y bajaba con dificultad por la conmo