DALTON
El mundo se detuvo al escuchar las palabras de Lía. Detuve mis pasos porque no podía caminar y la vi a los ojos durante un instante de silencio entre los dos. Sentí un pesar en el estómago porque lo que ella estaba viviendo en esos momentos era fuerte. Había preferido pasar hambre, frío, carencias básicas a vivir la vida con un criminal.
Sus palabras , “Yo huí de mi casa porque me querían casar a la fuerza con un criminal,” se quedaron flotando en el aire, como una confesión que me golpeó