El rugido del portal de micro-salto no se desvaneció con el silencio del espacio, sino con el estruendo de una tormenta eléctrica sobre el río Hudson. Cuando el Génesis de Obsidiana emergió de la grieta dimensional, no encontró la Nueva York que Julian recordaba. Los cielos, antes azules o grises, estaban ahora cubiertos por una neblina de color cobrizo, producto de las fábricas de éter sintético que la Fundación Prometheus había erigido sobre las ruinas de la civilización.
La estatua de la Lib