El amanecer en Argentia Magna no trajo consuelo. El cielo, antes de un azul cobalto, estaba ahora surcado por nubes de estática electromagnética, un efecto secundario del "Protocolo de Recolección" que Silas había activado desde la mente de Julian. La ciudad se sentía como un animal acorralado; el aire vibraba con una frecuencia que ponía los nervios de punta y hacía que los animales domésticos aullaran sin cesar.
Julian Vance estaba en el balcón del Gran Salón, observando el despliegue de las