Isabela amplió el vídeo y fijó la mirada en la chica que tenía debajo.
Lloraba desconsolada. Era Coco, la modelo guapa que Carolina le había buscado.
Estaban en un club con música de fondo muy alta, pero Isabela subió el volumen al máximo y pudo captar con claridad algunas frases.
—¡Buaaa… señor Vidal… tengo mucho miedo… su secretaria es muy dura! —gritaba Coco entre llantos, suplicando.
—¡Valeria, cálmate! ¡Que todavía está el señor Méndez! ¡Suéltame! —bramó Lucas mientras la apartó de un emp