La vida de Anabel había tomado un rumbo inesperado, pero cada decisión que tomaba la acercaba más a su objetivo final: recuperar el control del imperio que una vez le perteneció. Con Valeria como su socia y Francesco como su mano derecha, estaban construyendo un plan que desmantelaría cualquier obstáculo en su camino. La Serpiente estaba lista para deslizarse de nuevo entre las sombras.
Francesco había hecho varios contactos en el submundo del crimen y había encontrado al cirujano que podría a