La gala benéfica se celebró en uno de los edificios más exclusivos históricos de San Petersburgo. El lugar estaba repleto de políticos, empresarios y personas influyentes de toda Rusia.
Todos reaccionaban igual ante la presencia de Nikolai Romanov era como si el mundo decidiera girar en torno a él mientras que Alma debía acompañarlo, como una intrusa.
—Relájate —murmuró Nikolai al notar lo tensa que estaba—. Pareces como que alguien va a brincar sobre ti en cualquier momento.
—Tal vez sí —respo