El punto láser verde quemaba la frente de Rafael como un tercer ojo de luz maldita.
El dron se estabilizó contra el viento, ajustando sus rotores con micro-correcciones que sonaban como latigazos. Bajo la cámara, dos electrodos metálicos comenzaron a brillar con un arco eléctrico azul.
*Zzzzzzt.*
Cargando.
—*Última oportunidad* —dijo la voz de Carmen desde la máquina. Sonaba distorsionada por la lluvia y la estática, pero la amenaza era cristalina—. *Tira la mochila o te freiré el cerebro. 50.0