Sluuuurp.
El sonido fue ruidoso, carente de toda etiqueta y resonó magníficamente en la acústica esterilizada del laboratorio de biotecnología de la Clínica Teknon.
Elena Vargas, heredera de un imperio farmacéutico y reciente líder de una demanda colectiva histórica, se limpió una gota de caldo picante de la barbilla con el dorso de la mano.
Estaba sentada en el suelo de linóleo blanco, con las piernas cruzadas, apoyando la espalda contra la base de acero inoxidable de una centrifugadora de med