El sonido de la cinta de embalar desenrollándose era obsceno.
Zzzzzzip. Zzzzzzip.
Cinta naranja fluorescente. Brillante. Chillona. Con letras negras mayúsculas que gritaban una sola palabra repetida hasta la saciedad: EMBARGADO - PRECINTADO - PROPIEDAD JUDICIAL.
Elena Vargas frenó el coche de seguridad en seco frente a la entrada principal del ala privada de la Clínica Teknon. El vehículo, un SUV blindado que habían alquilado con el último efectivo disponible, derrapó ligeramente sobre el asfal