17. FRUSTRACIÓN Y DUDA.
—¿Por qué te entrometes en asuntos ajenos?
La emoción de verla despertar se esfumó apenas la oí hablar. Saberla despierta quitó un gran peso de mi pecho, pero fue reemplazado de inmediato por frustración. Me sentí un idiota por ser más débil que ella y dejarme dominar por el estúpido vínculo, no puedo evitarlo. ¿Por qué ella sigue sin sentirlo? ¿Por qué Rob y yo somos los únicos torturados por esto?
—¿Asuntos ajenos? —replico, con una risa seca, buscando ser hiriente—. Repelí al enemigo dentro