18. PIENSA MAL DE MI
—Buena tarde, señorita. Mi nombre es Rosa.
El saludo amable de la mujer me sorprende, y por un instante, mi atención deja de centrarse en la provocativa comida que lleva en la bandeja.
—Buena tarde, Rosa. Soy Lyra —respondo, apenada por lo que probablemente ella piensa de mí.
Estoy en la cama del Alfa Zayden y, aunque mi conciencia está tranquila, esta mujer no tiene por qué saber que entre él y yo no hay nada físico ni real. Aunque no lo diga, seguramente cree que soy una oportunista que busca